Autor: admin 2 enero 2008

Santiago Beruete

ARTE DE TITULAR

Dios os libre, lectores, de chocar con un literato, con un genuino y estricto literato, con un profesional de las letras, con un ebanista de prosa barnizada. Sería una de las mayores desgracias que pueda sobreveniros.

(Miguel de Unamuno)

De todos es sabida la importancia que un buen título tiene en el posterior éxito de un libro. Hay quien dijo que las palabras escogidas para dar a conocer una obra auguran su porvenir. Tanto es así, que novelas malas de solemnidad han cosechado laureles merced a la sugestiva originalidad de sus títulos. Y no es menos cierto lo contrario. La historia está llena de obras maestras que han caído inmerecidamente en el olvido debido a una designación poco afortunada. Puede que, de no ser por el sortilegio de su título, creaciones tan emblemáticas de nuestras letras como La vida es sueño, Luces de bohemia o Cien años de soledad jamás hubieran alcanzado el reconocimiento que se merecen.