Portada

Novedades en Crisis de Papel

  • Las cosas como fueron  Margarita NelkenLa vida y las mujeresFundación Banco Santander. Madrid, 2025. No sin razón, los editores suelen rechazar las recopilaciones de artículos, a no ser que su autor sea un periodista estre …
  • El regador regado  Andrés AmorósLos 50 mejores poemas españoles, comentadosDel Arcipreste de Hita a Antonio CarvajalFórcola. Madrid, 2026. “El medio es el mensaje” afirmaba McLuhan en una época en que la televisión par …
  • Memorias de un fontanero  Jorge VerstryngeMemorias de un transeúntePrólogo de Miguel RieraEl Viejo Topo. Barcelona, 2025. No escasean los casos de intelectuales o de políticos que comenzaron su actividad en la izquierda, o in …

Novedades en Café Arcadia

  • La rueda de la fortuna: Morir, matar, mirar para otro lado Sábado, 14 de marzoESCRIBO TU LIBRO Recupero mi sitio en el café del Atrio, cerrado por cambio de propietario las últimas semanas, y eso me pone de buen humor, a pesar de la que está cayendo. La verda …
  • La rueda de la fortuna: A debida distancia  Domingo, 8 de marzoLIBERAR A BOMBAZOS  A la salida del cine, me encuentro con un amigo que me pregunta si me ha gustado la película que acabo de ver, El mago del Kremlin.             —Me ha interes …
  • La rueda de la fortuna: A sangre y fuego Sábado, 28 de febreroDIEZ MIL PESETAS Dos horas con Amancio Prada y con algunos buenos amigos, Rosalía y Bécquer, Machado y Lorca, en el Niemeyer. Prada canta y cuenta y las dos cosas las hace igual d …
Autor: admin 14 enero 2006

Ted Kooser
Versión y nota preliminar de Hilario Barrero

Cuando nombraron a Ted Kooser el decimotercer poeta laureado de los Estados Unidos, reemplazando a Louise Gluck, declaró: “Intento en mis poemas tomar las cosas sencillas y mirarlas con una nueva luz”. Kooser, que es un maestro en el arte de la metáfora, escribe con una claridad que a veces deslumbra pero que nunca ciega. En sus poemas destacaríamos tres pilares básicos: precisión, claridad y sencillez, y en ellos se habla de herramientas, de un tatuaje, de un entierro o de un huracán. Es una poesía asequible, aparentemente fácil de entender. Sin embargo, no hay que dejarse engañar por la sencillez del poema. Escondidas o a flor de piel comienzan las posibles lecturas e interpretaciones.

Autor: admin 10 enero 2006

Julio José Ordovás

1.

Noches en las que todos los semáforos están en blanco.

2.

En un callejón sin nombre de una ciudad inventada. Un hombre mata a otro hombre, a puñaladas. Desde detrás de un cubo de basura, contempla un gato la escena. Yo soy el gato. Yo soy el único testigo del crimen. Un gato afantasmado. Y cobarde.

Autor: admin 7 enero 2006

Antón Arrufat

Donde el autor se cuenta

Estimados espectadores, quien se encuentra ante ustedes y tratará de corporizarse en lo posible hasta convertirse en cuerpo verbal, nació hace setenta años en una distante ciudad provinciana, Santiago de Cuba, distante de La Habana naturalmente, y que todo santiaguero, en mi juventud al menos, pronunciaba con cierta prosopopeya, dosis de envidia molesta, y como si en su entonación se encontraran mayúsculas marcadas, letras resonantes para exclamar “¡La Capital!”. Según me contaron mis padres, quienes al nacer primero que yo tuvieron la posibilidad de traerme al mundo y verme nacer, el hecho ocurrió un día del año 1935, el 14 de agosto. Yo puedo jurar que de tal nacimiento nada supe hasta pasados varios años, cuando empecé a tener eso, tan misterioso, que llamamos “conciencia”. Para aquellos aficionados al horóscopo occidental, nací bajo el signo incandescente de Leo, segundo decanato, gente que se caracteriza por su gran obstinación prepotente y voluntariosa, dada a las pasiones eróticas y políticas, y sin embargo propensa al suicidio cuando comprende que ha fracasado en sus proyectos o inclinaciones. Como resulta claro hasta este minuto, soy la negación viviente de tal afirmación zodiacal.

Autor: admin 4 enero 2006

José Ángel Gayol

Al margen de cualquier consideración pesimista, lo cierto es que a los anaqueles de bibliotecas y librerías siguen llegando volúmenes de cuentos en forma de antologías, de textos independientes, en los géneros más variados, sin medida de cantidad o calidad. Para un género, el del cuento, aparentemente en receso, cada año se editan nuevas obras, a menudo de gran valía y poca difusión, que sirven de espejos a una realidad literaria inagotable. El cuento se cultiva como un minifundio rodeado de los latifundios extensísimos de la novela y, a pesar de ello, encuentra sus lectores, que acuden como arqueólogos a la caza de las muchas joyas que nos regalan autores jóvenes o ya consagrados.