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Novedades en Crisis de Papel

  • La excepción cultural  Mediterráneos. Poesía 2001-2021José Carlos LlopFundación José Manuel Lara. Sevilla, 2022. José Carlos Llop es, ante todo, un creador de atmósferas y un memorialista en prosa Y verso. Comenzó como poe …
  • La historia con otros ojos   Madrid hace cincuenta años visto por un diplomático extranjeroFrances Erskine InglisPrólogo de Raquel Sánchez y David San NarcisoEdiciones Ulises. Sevilla, 2022. La labor del editor es de esas que, …
  • La verdad y otras dudas   VerbigraciaEnrique García-MáiquezLa Veleta. Granada, 2022. Reúne el poeta Enrique García-Máiquez en Verbigracia los seis libros que lleva publicados, desde Haz de luz (1997) hasta el reciente —apare …

Novedades en Café Arcadia

  • De andar y ver: Lusitania Express      PUENTE DE TRAJANO Mandó construir este puente el emperador Trajano. Yo lo crucé por primera vez un día de invierno muy próximo a la Revolución de los Claveles. Era una mañana de niebla que apenas …
  • Elogio de la cordura: En marcha    Sábado, 18 de junioFANTASÍA MORAL  Paso por la feria del libro de Gijón y vuelvo ilusionado con El chirrión de los políticos, de Azorín, que encuentro en librería de viejo. Se trata de una sátira d …
  • Elogio de la cordura: Cumpleaños feliz  Sábado, 11 de junioBAILO SOLO Este viernes, la tertulia tuvo un raro final. Me avisó Leti de que su grupo, “Comala en llamas”, actuaba en La Salvaje e iba a interpretar la canción “Remedio para melan …
Autor: admin 25 septiembre 2008

[Nota y versión de Antonio Rivero Taravillo]

LA POESÍA DE LA MORBIDEZ

Algernon Charles Swinburne (1837-1909) bien ilustra ciertos aspectos de la poesía victoriana inglesa, de esa su vertiente más subterránea, que muchas veces constituye el anverso de esa otra cara «amable» de la literatura oficial que personifica Tennyson, el Poeta Laureado. Como él, aborda los poemas de recreación artúrica, pero en ellos deja la impronta de su psique retorcida y transgresora. Los suyos son, a los Idilios del Rey, como los grabados decadentes y voluptuosos de Beardsley a la sosegada y armoniosa obra de Millais.

Autor: admin 25 septiembre 2008

Pilar Merino

El día 16 de abril de 2007 se presentaron en Madrid las conclusiones finales del trabajo de investigación Exhumación e identificación de los restos de don Francisco de Quevedo, realizado por la Escuela de Medicina Legal de la Universidad Complutense de Madrid, tras un acuerdo suscrito con el Ayuntamiento de Villanueva de los Infantes (Ciudad Real). Han sido muchas las voces que, tras conocer esta noticia, se han alzado para reclamar una explicación, para indagar en el porqué de este estudio, en los motivos por los que ha sido necesario identificar los huesos de Quevedo cuando, según sus últimas voluntades, el destino de su cuerpo no sería una incógnita sino una tumba precisa y bien delimitada. ¿Cuáles son esas razones?

Autor: admin 25 septiembre 2008

Felipe Benítez Reyes

Ángel González era un melancólico vitalista, un desengañado con ilusiones, un desilusionado sin remedio que no se había desterrado por voluntad propia ni del presente ni del futuro, un ilusionado sin causa, un irónico con un sentido trágico de la existencia o acaso un trágico con un sentido irónico de la vida, porque es posible que, en este caso, el orden de los factores implique un matiz relevante.

Autor: admin 25 septiembre 2008

Inmaculada de la Fuente

Nombrar a Remedios Varo es adentrase en el misterio. Son diversos los enigmas que acompañan su pintura; extraña y extravagante fue su forma de vivir. Al menos eso se desprende de la parte de su vida que vislumbramos en las claves biográficas que recorren sus cuadros. Hasta hace unos años, una vida al abrigo de curiosos salvo para un puñado de críticos y estudiosos del surrealismo. En los últimos tiempos, la fascinación que suscita su obra, abocada a múltiples lecturas, ha alimentado nuevos interrogantes sobre los laberintos interiores que tuvo que sortear como creadora y como mujer. El tiempo de la penumbra ha pasado. Su figura emerge con fuerza desde hace años, en la doble vertiente de redescubrir su biografía y de ahondar en una obra marcada por una gran carga onírica y simbólica.

Autor: admin 25 septiembre 2008

Javier Vásconez

Imaginemos un mundo sin animales ni plantas ni árboles ni ríos ni lagos ni mares ni volcanes, solo nos quedaría la posibilidad del horror, de la desolación, del desamparo, del desconcierto. ¿Cómo podríamos vivir en un mundo de tal naturaleza, mejor dicho, sin una naturaleza que nos sostenga? ¿Cómo pensar, soñar, delirar, amar e incluso escribir en un mundo en el que la naturaleza (gestación de la vida y anuncio de la muerte) esté ausente? ¿Cómo imaginar, por otro lado, la posibilidad de hacer literatura sin la movilidad, precisión y belleza de las palabras? Al parecer la una se alimenta de la otra. Desde una visión convencional a un escritor se lo considera un estorbo y al mismo tiempo un creador. No soy sociólogo. Soy un escritor. Por lo tanto, vivo seducido, deslumbrado por el poder de las palabras, vivo en consonancia con ellas y para ellas. Invento personajes, ciudades, situaciones específicas sostenidas en el marco de las palabras. Supongo que mi deber como escritor es limpiarlas de la contaminación, de la hojarasca provocada por el mal uso que se hace de ellas en los diarios, en el habla de todos los días, en los libros, de este modo un escritor se convierte inevitablemente en el jardinero del lenguaje.

Autor: admin 25 septiembre 2008

José Muñoz Millanes

«La voz es el origen. De ella nacen la música, el lenguaje y la expresión. De todas las trazas que el ser humano haya podido marcar en su viaje por la ruta del significado, la voz ha sido el soporte fundamental de su portentosa evolución, la condición imprescindible, se podría decir», afirma el musicólogo Jorge Fernández Guerra.

Este origen común de la máxima expresividad humana en lo hablado y lo cantado explica el privilegio de la voz en la actividad crítica de Susana Reisz, apoyada en su doble experiencia de lectora y de oyente.

Autor: admin 25 septiembre 2008

Silvia Ungidos

Nápoles te robará el corazón, es posible también que la cartera. Sabrás al poco de pisarla que no hay, no puede haber otra ciudad que se le parezca. Nápoles te robará el corazón. Pero si has llegado allí en avión y en el aeropuerto de Capodichin se te ocurre coger un taxi, antes de que la ciudad te robe el corazón se encargará el taxista de subírtelo desde el pecho a la garganta, gracias a una habilidad particular italiana que aquí alcanza su máximo virtuosismo. Es la capacidad que tiene el conductor napolitano para circular por sus carreteras ignorando por completo la convención de las señales y el trazado marcado. Amarás como a ninguna otra la peligrosa creatividad de Nápoles, que ya desde el primer momento se manifiesta con riesgo y vitalidad inigualables.

Autor: admin 25 septiembre 2008

Rafael Toriz

A Mariana Veiga

Somos la ciudad y somos algo distinto:
somos su pregunta y su negación,
su conciencia y su poema

(Octavio Paz)

Esplendorosas y miserables, rudimentarias o maravillosas, las ciudades verdaderas son un imán de las pasiones. Pesadas como la culpa o ligerísimas como las nubes, todas las ciudades encierran un misterio. Quebrantar sus fortalezas o abandonarse a sus embrujos son las únicas posibilidades para palparlo y, con un poco de suerte, acaso hacerlo nuestro.

Describir las ciudades es descubrir el cuerpo propio. Caminar sus calles es poseer pasos perdidos y olvidados; de allí que viajar implique obedecer las intuiciones.

Autor: admin 25 septiembre 2008

Pelayo Fueyo

Jueves, 8 de noviembre de 2007. Estoy cansado de conversar con las cosas de mi casa. Como soy poeta, ellas quieren que les otorgue una nueva función. Quizá ser metáforas de una alegoría que yo no represento. Y es que soy una momia. También se me pasan por la cabeza ideas que son imágenes mágicas. Pero nadie podría constatarlo. Es de noche, y el reloj de arena se ha roto por el centro. Tengo un sueño que se parece a la eternidad.

Autor: admin 25 septiembre 2008

Julio José Ordovás

A ciertas horas, el Coso zaragozano parece la Quinta Avenida. Hilario J. Rodríguez —gorra de los Yankees, camisa ceñida, americana y mochila escolar a la espalda— también parece un escritor neoyorquino. Caminamos hasta el Levante, un café tan europeo como castizo. Hilario ha recalado en Zaragoza por un plazo indefinido, y la ciudad le gusta sobre todo en lo que tiene de puzle de ciudades. Me cuenta que el otro día fue al cine a ver Wanted. «Una mierda. Pero es que yo no me pierdo ninguna peli en la que salga Angelina Jolie».